Este concepto apareció en los años 80 pero no ha sido hasta ahora que lo estamos adoptando gracias a la voz IP.El hot-desking, no es más que una forma de organizar el espacio de forma más eficiente y que nos permite desvincularnos de una mesa con nuestro ordenador o nuestro teléfono ya que cuando nos sentamos en nuestro lugar de trabajo por ejemplo solo debemos de teclear nuestro código y el teléfono IP carga nuestra extensión, nuestra agenda o la lista de llamadas.
Como principal ventaja nos permite optimizar los recursos en centros de trabajo con varios turnos con una mínima inversión. Ya no necesitara un teléfono para cada usuario, por ejemplo. Aprovechar mejor el espacio, se calcula que una oficina de media utiliza entre un 30% y un 45% del espacio.
También nos permite mejorar la productividad, ya que esta demostrado que hacer ligeros cambios estimula nuestro cerebro, evitando la monotonía y permite crear grupos de trabajo de alto rendimiento temporales.
Finalmente, la parte negativa es que requerimos de una planificación básica, como es una red wifi adecuada y que nuestro operador de telefonía IP tenga adaptada ya esta tecnología.